Cine | Reseña de Backrooms

País: Estados Unidos. Año: 2026. Dirección: Kane Parsons. Guion: Roberto Patino, William Brommel sobre una historia de Kane Parsons. Elenco: Renate Reinsve, Chiwetel Ejiofor, Mark Duplass y Finn Bennett. Fotografía: Jeremy Cox. Duración: 105 minutos. Distribuidora: Imagem Films. 











por Nahuel Tesouro


Para empezar a hablar de Backrooms, es imposible no mencionar cómo se gestó este proyecto. Tras unos exitosos cortos en YouTube con el mismo título, A24 decidió no solo adquirir los derechos de la obra, sino contratar a Kane Parsons, su joven creador de 19 años, para dirigir la adaptación cinematográfica con un presupuesto de 10 millones de dólares. 

Se habló mucho sobre esta decisión y, por más que la película tenga sus fallas -como mencionaré en los siguientes párrafos- la verdad que la dirección es fenomenal en muchos tramos. La ópera prima por parte de Parsons demuestra que tiene futuro y tiene buen pulso cinematográfico. De hecho, los mayores problemas de la película no radican en la dirección sino en el guion.

Backrooms sigue a Clark, el dueño de una tienda de muebles que encuentra una puerta secreta que lo lleva a un lugar muy parecido a la realidad pero con pequeños detalles equivocados. A partir de entonces, su terapeuta tendrá que comprobar las fantásticas historias de su paciente por sí misma y sacarlo de allí. 

Así es cómo se presentó la sinopsis del film. Y ahí ya empieza a aparecer los problemas. Porque, si bien desde el comienzo hay algunos montajes paralelos que indican que tanto el personaje de Renate Reinsve como el de Chiwetel Ejiofor serán los protagonistas, lo cierto es que los primeros 40 minutos son dedicados casi exclusivamente a la perspectiva del actor masculino. 




Conocemos los Backrooms con Clark, nos adentramos en ese mundo y nos enteramos de sus problemas diarios. Además, la enorme actuación de Ejiofor ayuda a interesarnos por su personaje.

Sin embargo, y en una movida de estructura similar a la de Barbarian, hay un giro a la mitad de la película que provoca un súbito cambio de protagonista. Este giro solo empeora el ritmo narrativo, ya que es como una tabula rasa y volvemos al comienzo, con otra protagonista descubriendo de cero la puerta escondida de los Backrooms, entrando por primera vez en ese lugar. No solo empeora enormemente el desarrollo del personaje de Ejiofor (es como si querían que Clark fuera de A hasta Z, en una transformación común de las ficciones, pero se saltearon todos los pasos que muestran ese cambio y simplemente decidieron hacer una elipsis que resulta apurada y poco convincente); sino que también empeora al personaje de la propia terapeuta y la hace caer en todos los lugares comunes. 

Lo que prometía ser algo novedoso (A24, cine independiente, un youtuber debutando en cine que puede otorgar una mirada fresca, un concepto de terror analógico) se convierte en algo sumamente genérico, con el típico personaje que se vuelve loco, la terapeuta que busca razonar con él, los elementos extraños de fondo, el escape predecible. 

Cierto es que el espacio en sí, la dirección de arte que, lógicamente, acá se destaca mucho, hace que sea un poco más interesante la resolución. Sin embargo, no alcanza. Un trabajo de arte así, una dirección interesante como esta y un concepto como el de Backrooms merecía otro guion, otros diálogos y, antes que nada, otra estructura y división de actos. No solo por el cambio de perspectiva, sino también por el final, que se siente como el final del piloto de una serie sci-fi de J.J. Abrams más que como el final de una producción cinematográfica. Y ojo, no es que quiera respuestas, soy el primero en defender que una película no otorgue respuestas fáciles a la audiencia; pero sí una conclusión, que no es lo mismo: un cierre temático o simbólico a varios de los temas introducidos. 

Con sus momentos buenos y hasta algunos geniales (particularmente los que están en formato found footage que recuerdan a ese terror analógico tan propio de YouTube), Backrooms se queda muy corta para lo que pudo ser. 

 

Comentarios

Entradas populares