Reseña | Cine | Una vida soñada (Une vie rêvée)

Por María Ceballos

El día de hoy llega a los cines “Una vida soñada”, del francés Morgan Simon.
Protagonizada por Valeria Bruni Tedeschi, cuenta la historia de Nicole, una madre soltera de 52 años que vive con su hijo adolescente, Serge (Félix Lefebvre), en los suburbios de París.

Desempleada, endeudada y sin grandes prospectos, Nicole pelea con Serge, quien se va de la casa, dejándola sola y desamparada. Hasta que conoce a Norah (Lubna Azabal), dueña del bar de barrio, quien le dará una segunda oportunidad para enriquecer su vida.
La película explora el vínculo madre e hijo de manera franca y amena, con sus roces y tensiones, pero también con una ternura emocionante. No es menor que el director haya dedicado este film a su propia madre.
Es imposible no enamorarse de Nicole, con su espontaneidad, torpeza y metidas de pata. Pero con un amor infinito hacia a su hijo y la insatisfacción de no poder darle todo cuanto quería en la vida.
El subtexto político y económico no es menor: las dificultades que enfrenta una mujer de su edad para insertarse en el mercado laboral, la falta de oportunidades. Y el hecho de que, a pesar de sentirse al margen del mundo, tampoco encaja con los otros marginados del sistema.

Pero siempre hay un milagro de Navidad y una felicidad que no tiene que ver con los bienes materiales.
Vale la pena ver a la Nicole de Valeria Bruni Tedeschi. Excéntrica, perdedora, pero siempre soñadora. Una quiere abrazarla y decirle que todo va a estar bien.
“Una vida soñada”, en cines a partir del 13 de febrero.

Comentarios

Entradas populares