Teatro | Reseña de Drácula II: Resurrección
El amor renace
por Gustavo Noriega
Un amor más fuerte que la muerte y un secreto novelesco, encuentran cobijo en la carpa de un circo, bajo la dirección de Pepe Cibrián Campoy; con libro, puesta y letras también de su autoría.
Los sucesos acontecen en Whitby, una ciudad situada en la costa del nordeste de Inglaterra, y cuando se muestra la actividad social en sus calles, se logra uno de los cuadros más animados gracias a la coreografía de Matías Ramos.
Ubicada temporalmente en pleno siglo XX -abandonando la época victoriana original- encuentra su expresión ideal en una escena de cabaré; con resonancias de tiempos en que el charleston se volvía masivo y anunciaba el art decó.
La proyección con un primer plano de Wolf (Drácula, Diego Duarte Conde) en el despertar a una nueva vida, alcanza un perfecto impacto cinematográfico.
Mina Murray (Antonela Cirillo), tras la muerte de su marido, ha quedado melancolizada, ese estado la mantiene aislada, y sólo comparte sus tristezas con su fiel amiga Magui (Melina Kantor). Luego de un encuentro casual en la vía pública con Wolf; que más tarde tendrá continuidad - con presentaciones de rigor- en un cabaret; ella, accederá a cantar y enfundada en un espectacular traje de noche, brillará.
Wolf -con estampa de noble y de galán hollywoodense- reaparece como un ser condenado, que busca a través del amor sanar heridas y alcanzar la redención. Es un ser apesadumbrado, aunque sin oscuridad; ni rasgos de animalidad que deberían estar asociados a su presencia.
Las performances de ambos alcanzan visos operísticos con líneas melódicas muy emotivas: el tenor y la soprano logran hacer creíble la puesta sonora que crea una trama de fraseos que nacen de la emoción, al mismo tiempo que la provocan; logrando una urdimbre plena de armonía entre agudos y graves.
Melina Kantor con gran solvencia para el musical es Magui, la confidente de Mina; es el personaje vivaz, liviano, que acompaña a la protagonista para lucirse y hacer lucir a su compañera.
Heidy Viciedo, encarna a Roxana y a Rubí, diferenciándose por su fisonomía, por su peculiar timbre de voz, por su cómica extravagancia; que enriquece y provoca giros inesperados en ese mundo establecido.
Michel Hersch es Jonathan Harcker, el hijo atribulado de Mina -a quien la ausencia del padre afecta tanto como la presencia de Wolf- quien compone un personaje verosímil, contrariado por los deseos de su madre. Será quien reciba el mayor peso dramático al desplegarse el drama, que gracias a su capacidad vocal y actoral, alcanza la cúspide.
En cuanto a la utilería, cobran singular importancia los muebles de estilo que recrean distintas salas, para hacer foco en diálogos de singular dramatismo; aunque deja expuesta las limitaciones del espacio sin maquinaria escénica, ni diferentes niveles para aprovechar algo del espacio aéreo.
Las proyecciones son una creación de María Eugenia Bras, y logran todo su potencial en la escena en que en Wolf entra en los sueños y en la cama de Mina, momentos en que la bidimensión de la pantalla se funde con la tridimensión del escenario.
El vestuario de Vanesa Mascolo, otorga todo el brillo y glamour a los personajes femeninos: pedrería, plumas, gasas, pieles… construyen sofisticadas prendas de cama, como también los trajes de varieté que lucen por igual hombres y mujeres.
La obra, producida por Cibrián-Rodas (nueva sociedad ubicada en el Hipódromo de San Isidro) con música original de Pablo Flores Torres, alcanza niveles de gran lirismo que la pone en igualdad al “Drácula, el musical". Pasaron más de tres décadas de aquel estreno que marcó un hito en la historia del teatro argentino; y con la secuela “Drácula II, Resurrección” -su creador- regresa al universo que lo consagró, pero con el consecuente halo de inclusión y diversidad, que el transcurso de los años trajo aparejado.
Libro y Dirección: Pepe Cibrián Campoy
Música: Pablo Flores Torres
Elenco protagonista:
Diego Duarte Conde es Wolf
Antonela Cirillo es Mina
Heidy Viciedo es Roxana y Rubi
Michel Hersch es Jonathan Harcker Hijo
Melina Kantor es Magui
Coreografía: Matías Ramos
Vestuario: Vanesa Mascolo
Arreglos Musicales: Yair Hilal
Coordinación de actores: Juan Álvarez Prado
Dirección de coros: Juan Pablo Ragonese
Prensa: BMZ Comunicaciones
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Desde el 19 de junio
Funciones: viernes 19 y sábado 20 de junio a las 20:00 h, domingo 21 a las 19:00 h
Jueves 25, viernes 26, sábado 27 de junio a las 20:30 h; domingo 28 de junio a las 19:00 h
Gran Carpa Circo Rodas
Hipódromo de San Isidro (Avenida Santa Fe y Avenida de la Unidad Nacional)
Entradas en venta en Linkearte


Una obra con una puesta deslumbrante! excelente interpretaciones! Muy visual ,voces increíbles!
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