Cine | Reseña de Leviticus Ritual de Sangre
por Mariana Parodi
¿Y si el monstruo más aterrador fuera aquello que más deseás?
Leviticus: Ritual de Sangre toma una premisa interesante y la convierte en una de las propuestas de terror más originales del año.
Ambientada en una aislada comunidad religiosa australiana, la película sigue a dos varones adolescentes que se enamoran y en la iglesia a la que acuden deciden someterlos a un ritual de conversión. Pero después de eso tendrán que sobrevivir a una entidad sobrenatural capaz de adoptar la forma de la persona que más desean: el uno al otro.
Lo que podría haber sido simplemente una historia de terror sobrenatural se transforma en algo mucho más interesante. El director Adrian Chiarella en su ópera prima utiliza el género para hablar de identidad, deseo, represión y del miedo a ser diferente dentro de una comunidad que condena aquello que no comprende.
Con apenas 88 minutos, Leviticus construye una experiencia intensa, original y cargada de significado que confirma por qué fue una de las revelaciones de Sundance.


Comentarios
Publicar un comentario