Reseña | Cine | La muerte de un comediante


Por María Ceballos

“La muerte de un comediante” es una película dirigida por Diego Peretti y Javier Beltramino, basada en una idea original del primero en su debut como realizador, y un guión coescrito por ambos. Interpretando, escribiendo y dirigiendo, se trata de un proyecto muy personal para el actor.
Si bien se vende como una película perteneciente al género de drama, la realidad es que tiene un acercamiento bastante caricaturesco al mismo.

Se trata de una coproducción entre Argentina y Bélgica, llevada adelante por Orsai Audiovisual y la colaboración de, nada más y nada menos, diez mil ciento noventa socios productores, en una nueva apuesta a la hora de financiar contenidos audiovisuales.

La película tuvo su avant premiere el pasado lunes en el Cinépolis de Plaza Houssay, con su proyección de manera simultánea en varias salas llenas, por donde desfilaron sus protagonistas y varias celebridades argentinas.

Cuenta la historia de Juan Debré (Diego Peretti), un actor que dedicó gran parte de su vida a interpretar a un reconocido personaje de ficción: Bombín. Debré se entera de que morirá, víctima de una enfermedad terminal en estado avanzado, y decide poner su cuerpo, sus últimos momentos de vida, en una causa noble y mayor que su propia existencia. Esto sucede cuando, en un viaje a Bruselas, se encuentra con un grupo de jóvenes revolucionarios que le darán la oportunidad de salir de la ficción y convertirse en un verdadero héroe.



Se trata de toda una novedad para el tipo de película al que estamos acostumbrados en nuestro país, con la acción tomando lugar en el exterior y un diálogo llevado adelante en tres idiomas. Si bien cuenta con un elenco de talentosos, la verdadera estrella, junto a Peretti, es la joven Malena Villa, actriz también reconocida por su carrera musical.

Es una película realizada con mucho amor y pasión por parte de Diego Peretti, quien se comprometió con el desarrollo de este proyecto durante muchos años. Su personaje se encuentra en un punto muy bajo de su vida al inicio de la historia y logra encontrar una nueva motivación que lo ayuda a crecer y resignificar su paso por esta tierra.

Bombín es una clara referencia a Tintín, el personaje inventado por el dibujante belga Hergé. Y también cuenta con un simpático side kick: un perrito que lo acompaña en sus aventuras.
“¿Qué hay entre el miedo y la nada?” reflexiona una y otra vez Debré mientras hojea las páginas de un valioso libro. Una pregunta filosófica que se propone responder durante todo el relato y que termina por encontrar sentido en su valeroso accionar.

“La muerte de un comediante” es entretenida, novedosa y relevante para los tiempos que corren. Y, por supuesto, que la interpretación de Peretti la vuelve una historia que vale la pena experimentar en la pantalla grande.
Pueden disfrutarla en nuestros cines desde este jueves 20 de noviembre.

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