Reseña | Teatro | La lección de anatomía


 Por Sabrina Alonso

“La lección de anatomía” escrita por Carlos Mathus, es una obra emblemática del teatro argentino que actualmente celebra más de medio siglo desde su estreno. La pieza se representó de manera ininterrumpida durante treinta y seis años y fue repuesta a partir de 2017, manteniendo su vigencia y capacidad de interpelar al público contemporáneo.

La obra se estrenó por primera vez en 1972 en Buenos Aires, durante el Primer Congreso Internacional de Medicina Psicosomática. Desde sus primeras funciones generó un fuerte impacto: además de convertirse rápidamente en un éxito, resultó polémica para la época. En particular, el desnudo inicial de todo el elenco provocó controversias y episodios de censura. Sin embargo, esta escena dura apenas unos minutos y cumple una función simbólica fundamental: mostrar al ser humano despojado de las máscaras sociales con las que suele presentarse ante los demás. De esta manera, la obra propone una reflexión sobre la autenticidad, la identidad y los condicionamientos culturales que atraviesan al individuo.

Tras el fallecimiento de Mathus, la obra fue repuesta en 2017 por Antonio Leiva, quien formó parte del elenco original y asumió el rol de director y productor de esta nueva etapa. La reposición se llevó a cabo en el Teatro Empire, espacio donde actualmente continúa presentándose.

La puesta actual cuenta con las interpretaciones de Natalia Duzdevic, Cristian FrenczelYamila Gallione, Franco Genovese, Marcos López, Sebastián Pérez, Omar PontiAgustina Sena y Camila Vaccarini. El trabajo del elenco se caracteriza por una intensa entrega física y emocional que logra conmover profundamente al público. Cerca del final de la obra, los actores descienden hacia las butacas e interactúan directamente con los espectadores, generando una experiencia teatral más cercana e inmersiva. De este modo, el público deja de ocupar un rol pasivo y se convierte en parte del clima que la obra propone.

En términos dramatúrgicos, el espectáculo se estructura como una suerte de antología de historias breves que exponen distintos aspectos del comportamiento humano. A través de escenas que combinan momentos de humor, incomodidad y crudeza, la obra explora las contradicciones de la vida cotidiana. Aparecen así situaciones que revelan la violencia oculta dentro de los vínculos familiares, los abusos naturalizados en la vida diaria, las presiones sociales que se transmiten de generación en generación y las lógicas de explotación laboral que terminan deshumanizando a las personas. La obra pone en evidencia cómo muchos de estos comportamientos se justifican o se encubren bajo discursos aparentemente normales, como el amor, la tradición o el deber.

A pesar de haber sido escrita hace varias décadas, la obra aborda temas universales que continúan siendo profundamente actuales. Las actualizaciones dramatúrgicas incorporadas en esta nueva versión permiten adaptar ciertos conceptos al contexto contemporáneo sin perder la esencia original del texto. Así, la obra mantiene su potencia crítica y su capacidad de generar reflexión en el espectador.

La puesta se completa con un diseño de iluminación sensible y preciso, que contribuye a construir una atmósfera íntima y por momentos inquietante. La luz acompaña los distintos climas emocionales de las escenas y refuerza la cercanía entre actores y público.

En conjunto, La lección de anatomía se presenta como una experiencia teatral intensa y provocadora, que invita al espectador a observar, y cuestionar, las estructuras sociales que moldean nuestras conductas y relaciones. Más de cincuenta años después de su estreno, la obra continúa demostrando que el teatro puede ser un espacio importante para reflexionar sobre la condición humana.

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