Teatro | Reseña de El Mayordomo


 















por Sabrina Alonso

El mayordomo es una comedia que construye su potencia a partir de una situación tan absurda como reveladora: un hombre desempleado que, tras la muerte de una amiga cercana, comienza a habitar su mansión. Desde ahí, el protagonista, interpretado por Santiago Vicchi, se instala en una identidad ambigua, sostenida en la contradicción entre la apariencia de riqueza y una precariedad extrema, en la que ni siquiera puede garantizar su propia comida.

La obra toma un giro cuando se desencadena una farsa cada vez más enredada, cuando irrumpen familiares dispuestos a reclamar la propiedad. Esto es impulsado por un vendedor de bizcochitos, Ricardo Larrama, que recorre el barrio y que, influenciado por las telenovelas, lo impulsa a fingir ser el mayordomo de la casa. A partir de allí, la obra despliega un juego de tensiones donde se ponen en cuestión las jerarquías: quién domina, quién obedece y cómo esas posiciones se desdibujan e invierten constantemente.

El elenco, conformado por Carina Buono, Rocío Carrera, Natalia Figueiras, Ricardo Larrama, Bautista Duarte y Santiago Vicchi, construye personajes arquetípicos que bordean la parodia. Las actuaciones se apoyan en un registro cercano a lo grotesco, con una marcada expresividad corporal y rítmica. En este sentido, se destaca especialmente el trabajo de Larrama: aunque su personaje podría pensarse como lateral, es quien motoriza la acción dramática, funcionando como un verdadero articulador del conflicto. Su composición, singular y cargada de humor, aporta un tono distintivo a la obra.

Las relaciones entre los personajes oscilan entre la fragilidad y la manipulación, sosteniendo vínculos inestables que nunca terminan de fijarse del todo. Esta dinámica se vuelve uno de los motores de la escena y refuerza el carácter farsesco de la propuesta.



En cuanto a la puesta, el minimalismo escenográfico logra sugerir el espacio de una mansión a partir de detalles puntuales como objetos que remiten a cierto lujo. No obstante, podría potenciarse la construcción espacial para dar una mayor dimensión del tamaño y la imponencia de ese entorno, que resulta central en la lógica de la obra.

Si bien la trama presenta algunos momentos de complejidad, especialmente hacia el final, donde se vuelve más difícil de seguir, esto no afecta de manera significativa la experiencia del espectador. La obra encuentra su principal sostén en la comedia y en el juego escénico, por lo que los posibles baches argumentales quedan en un segundo plano frente a la eficacia del dispositivo humorístico.

En conjunto, El mayordomo propone una farsa dinámica que, a través del humor y el absurdo, pone en escena las tensiones entre apariencia y realidad, y entre poder y subordinación.

La obra está disponible para ver en Espacio Callejón los días viernes. La recomiendo como un plan relajado para cerrar la semana. 


Ficha Técnica


Dramaturgia: Natalia Silvina Figueiras

Dirección: Gastoìn Dufau

Elenco:

Federico — Santiago Vicchi

Osvaldo — Ricardo Larrama

Nicole — Natalia Figueiras

Ricardo — Bautista Duarte

Patricia — Carina Buono

Equipo creativo y técnico:

Escenografía y realización: Silvina Salazar

Vestuario: Silvina Salazar

Asistencia de dirección: Rocío Carrera

Video y edición: Rocío Carrera

Prensa y comunicación: Duche Zárate

Funciones: Viernes a las 20 horas

Entradas: General $ 20.000.-

Compra por Alternativa Teatral

Duración: 1 h 10 min

Espacio Callejón – Humahuaca 3759 – CABA


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