Teatro | Reseña de Clamor de Ángeles


Golpeando las puertas del cielo

por Gustavo Noriega

Clamor de Ángeles es la versión libre de “Llamamiento masivo”, del dramaturgo y actor
estadounidense Bill Davis. La adaptación es de Fernando Masllorens y Federico González del
Pino y la dirección de Ana Padilla.

Se trata de una comedia dramática concebida en los años ´80, que mantiene su vigencia
porque se mete de lleno en el interior de una de las instituciones más antiguas y que con
mayor morosidad se adapta a las transformaciones sociales en el tiempo: la Iglesia
Católica.

Al ingresar a la sala, el espectador puede experimentar una transmutación y sentir la butaca
como un frío banco de iglesia, ya que el Padre Farley (Jorge Sánchez Mon) “adorando al
Santísimo”, les ofrece la espalda (como si se tratara de una celebración a la vieja usanza, dicha
en latín). Sucede que aquí -más que nunca- el hábito hace al monje; el vestuario litúrgico, de
un realismo pasmoso, unge de signos al actor. La musicalización sirve de inductor y predispone
al sobrecogimiento (casi al miedo, que pueden provocar algunos templos llenos de imágenes
sufrientes). Por momentos parece teatro dentro del teatro, porque no hay nada más teatral,
performativo y relacional que una misa.

Motorizada por la relación de subordinación entre el párroco maduro -complaciente con su
feligresía- y Mark (Franco Mosqueiras), un diácono imprudente e idealista. El antagonista del
curita carismático y bonachón, será quien transforme la calma en temblor, con su simpatía y
vitalidad.

La diferencia de edad entre ambos será el contraste visible; tras sucesivos encuentros -cada
vez más íntimos-, los consejos del mayor serán desoídos por la vehemencia de las ideas que el
seminarista asume más allá del dogma.

El cura tiene la mejor de las intenciones, proteger al jovencito, evitarle sufrimientos y allanarle
el camino para una trayectoria que le permita ascender. Sí, los religiosos también ascienden y
no por energías sobrenaturales.

Es muy interesante el tratamiento que se le da a la sexualidad y el celibato -sin que sea un
tema menor- que es tomado con justa displicencia; para no caer en un lugar común, morboso
o inconducente.

Agilizan la trama unas cuantas comunicaciones telefónicas, que son al mismo tiempo llamados
al orden y al respeto de las jerarquías eclesiásticas. Los diálogos expondrán razones, llevadas al
púlpito, que pronto serán sofocadas por el carácter verticalista de la Institución.

Del escritorio a la sacristía, y de allí al templo; el sacerdote se mueve en su zona de confort;
porque supo cómo “meterse en el bolsillo” a todos los fieles, que cada domingo le obsequian
litros de vino para que pueda vivir en paz una semana más.

La cuarta pared es derribada, para utilizar al público como destinatario de las homilías que -
afortunadamente- son mucho más llevaderas que la mayoría de las reales.

Dinámica y divertida por momentos -cuando el cura se mofa de un superior imitándolo; por
ejemplo- o emocionante y triste, a la hora de confesar vicios fuera del confesionario; Sánchez
Mon despliega un variado arco de máscaras.

Lamentablemente, es fácil -y de eso se encarga la obra- detectar todas las incongruencias que
existen entre la prédica y los hechos.

Mientras que el título original alude a algo urgente, masivo y terrenal; la versión vernácula,
optó por un concepto más poético, abstracto y espiritual. De cualquier manera; este texto
resuena particularmente, ya que el Vaticano tuvo un representante global de la Iglesia, salido
del corazón porteño.

Clamor de Ángeles se presenta los sábados 20 hs. en Patio de Actores  (Lerma 568, CABA)

Ficha técnico artística
Actúan: Franco Mosqueiras, Jorge Sánchez Mon
Vestuario: Jorge Sánchez Mon
Escenografía: Leonardo Altamirano
Diseño de luces: Fernando Diaz
Operación de luces: Ariel Irratti
Fotografía: Fernando Lendoiro
Diseño gráfico: Fernando Lendoiro
Asistencia de dirección: Carlos Fernández
Community Manager: Silvio Rodríguez Molina
Producción ejecutiva: Coco Producciones Teatrales, Coco Producciones Teatrales
Dirección: Ana Padilla
Agradecimientos: Ana Foutel, Lucas Medina Suarez, Eunice Rebeca Medina Suárez, Damián Poliak

Comentarios

  1. Muy buena obra de teatro. Excelente actuación! La recomiendo! Muchas felicitaciones a todo el equipo y especialmente a Jorge Sánchez Mon, brillante! 👏👏👏

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