Festival de Cine Francés | Reseña de Dos Pianos
por Nahuel Tesouro
Deux Pianos (Francia, 2025) Dirección: Arnaud Desplechin. Guion: Arnaud Desplechin y Kamen Velkovsky. Elenco: François Civil, Charlotte Rampling, Nadia Tereszkiewicz, Hippolyte Girardot, Alba Gaia Bellugi, Anne Kessler y Jeremy Lewin. Música: Grégoire Hetzel. Fotografía: Paul Guilhaume. Edición: Laurence Briaud. Duración: 115 minutos. Apta para mayores de 13 años.
Dos Pianos es el nuevo trabajo del director Arnaud Desplechin. La propuesta está protagonizada por François Civil, uno de los más populares actores franceses emergentes de los últimos años, Nadia Tereszkiewicz y la icónica Charlotte Rampling que parece que no va a parar de hacer películas nunca -por suerte para nosotros-.
La historia se presenta de forma interesante. Las dualidades están presentes en todo momento del metraje tanto en el eje temático como narrativo, incluso en el eje estructural. La propuesta inicialmente parece algo abstracta, poco convencional. Comienza con una pareja en la que Pierre, el hombre, cuenta una historia, la cual se termina enlazando a través del montaje con el personaje de François Civil, un pianista prodigio que regresa a Francia después de un tiempo.
De pronto, seguimos casi exclusivamente las andanzas de este pianista, olvidándonos completamente de la pareja con la que empezó la película. A la vez, el pianista empieza a ver visiones en la calle de un niño que es idéntico a él de chico. Como notarán, todo este primer acto lleva a uno a pensar que lo que seguirá es un film sutil, casi de realismo mágico, surrealista, lleno de planos de visiones y fantasías donde uno no sabe hacia dónde irá la trama. Pero no.
Eventualmente, todas las confusas piezas de este rompecabezas se empiezan a unir antes de llegar a la mitad del film de una manera bastante directa y clásica. Es a partir de la revelación que ocurre en ese momento, que el film vira hacia dónde se dirigirá el resto de la película: un melodrama bien clásico y convencional.
Es aquí donde todo se vuelve algo tedioso; los personajes dejan de ser misteriosos para pasar a ser poco simpáticos, por no decir odiosos, y donde la mayoría de los clichés de los melodramas toman lugar (eso sí, con estilo y elegancia, a través de diálogos que parecen pertenecer a otra película en vez de a algo tan convencional). Todo culmina con bastante regularidad.
Si bien la actuación de Charlotte Rampling y su personaje (la profesora del pianista protagonista) es interesante, el foco no está en ella y, en cambio, se pone en un triángulo amoroso poco interesante.
Como señalé al comienzo, hay temas de dualidad, de pasado y presente, de cómo la mayoría de personajes o trata activamente de olvidar, o teme olvidar, o efectivamente ha olvidado; y verdaderamente los diálogos, por más que sean pretenciosos y rebuscados, resultan atractivos al oído y elevan algunas secuencias. Pero en ningún momento el film es capaz llegar al nivel artístico que pretendía.


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