Cine | Reseña de Hope: el primer impacto
Año: 2026. País: Corea del Sur. Dirección y guion: Na Hong-jin. Elenco: Hwang Jung-min, Zo In-sung, Hoyeon, Taylor Russell, Cameron Britton, Alicia Vikander, Michael Fassbender. Fotografía: Hong Kyung-pyo. Montaje: Kim Sun-min. Música: Michael Abels. Duración: 157 minutos. Distribuidora: MACO Cine
por Erik Mukowoz
La ciencia ficción llegó a los cines argentinos con HOPE: El Primer Impacto, película escrita y dirigida por el aclamado director Na Hong-jin, quien previamente nos había traído joyas como The Chaser (2008), The Wailing (2016), además de producir The Medium (2021).
Con HOPE, el director nos trae una premisa que es terreno nuevo: la historia de un pueblo siendo atacado por alienígenas. Si bien la idea no es original, la mirada de Hong-jin la hace única. En lugar de dedicar la primera media hora a presentar la vida cotidiana de antes de introducir el conflicto, la película los sitúa en medio del desastre desde el comienzo. Los sucesos se desarrollan conforme la trama avanza, en una forma de narrar pausada, pero efectiva.
En lugar de utilizar la invasión alienígena únicamente como excusa para presentar grandes escenas de acción, el director busca que el espectador conecte con el mundo que presenta. El desastre funciona como parte del escenario y como una herramienta para poner a prueba las diferentes personalidades de cada uno.
Para lograrlo, la película presenta una gran variedad de personajes interesantes, algunos de los cuales aportan una pizca de humor que, sin ser directo, logra provocar risas en ciertos momentos. Sin embargo, la historia mantiene un tono crudo y violento, cercano por momentos al de una película de terror. Otro aspecto destacable de la filmografía de Na Hong-jin es que sabe muy bien cómo mutar una historia, pasando de la comedia al horror. En este caso, el camino estaba enfocado a ser una historia de ciencia ficción.
Esta mezcla de géneros es uno de los puntos más notables e importantes de la película, ya que aprovecha diferentes elementos para generar sensaciones diversas; esa transición hace que el espectador no tenga completamente claro qué puede ocurrir a continuación.
Entre los nombres más destacados del reparto se encuentran Alicia Vikander y Michael Fassbender, cuyas interpretaciones no se muestran de forma visiblemente humana en la pantalla, sino que dan vida a las amenazas de la historia. Mediante trajes de captura de movimiento, ambos actores aportan movimientos y expresividad a estas criaturas de otros mundos. No se trata simplemente de tener nombres reconocidos dentro del elenco, sino de aprovechar sus capacidades interpretativas para construir seres que necesitan transmitir presencia, movimientos y expresiones.
En cuanto a la banda sonora, su integración es correcta; solo se oye en gran intensidad en los momentos que lo requiere y acompaña muy bien al relato que presenta. No busca imponerse constantemente sobre las imágenes y, en distintas situaciones, el silencio se convierte en otro elemento para generar incomodidad.
A pesar de los puntos positivos mencionados, el único detalle negativo se encuentra en la animación CGI de los alienígenas. En cuanto a diseño, las criaturas son impresionantes y únicas, pero al instante de darles movimiento logran verse sus imperfecciones y no ayuda mucho que la trama suceda en plena luz del día. Muchas veces, esas incomodidades visuales se logran camuflar con la oscuridad y la baja iluminación; acá sucede lo contrario. El resultado genera una sensación de artificialidad que desentona con el resto de la puesta, especialmente porque predominan los decorados y los efectos prácticos. Aun así, estas limitaciones no llegan a arruinar la experiencia, aunque sí constituyen un aspecto que podría haberse trabajado mejor.
Otro tema a tomar en cuenta es el potencial de la película para convertirse en una futura saga, ya que los elementos que podrían explorarse posteriormente pueden resultar interesantes. Sin embargo, todo dependerá del interés que despierte en el público y del éxito comercial que obtenga; de lo contrario, todo lo contado quedaría en una sola película.
Más allá de todo lo dicho, HOPE: El Primer Impacto presenta una experiencia única: una historia de terror que muta hacia la acción y la ciencia ficción, rompiendo los clichés del cine americano y dando una nueva perspectiva a cómo contar historias. Na Hong-jin demuestra que una invasión alienígena no necesariamente tiene que convertirse en una sucesión de explosiones y grandes batallas, sino que también puede utilizarse para desarrollar personajes, generar tensión y mezclar diferentes géneros.
Puede no ser una película perfecta, pero consigue destacarse gracias a una propuesta diferente, una dirección con personalidad y una combinación de géneros que logra mantener la atención. Es una experiencia que apuesta por contar una historia de ciencia ficción desde una mirada más cercana al terror o la acción, y que deja abierta la posibilidad de que este sea apenas el comienzo.


Comentarios
Publicar un comentario