Cine | Reseña de Annemarie


Año: 2026. País: Argentina. Dirección y guion: Mariana Sanguinetti. Fotografía: Ignacio Aveillé. Montaje: Ana Godoy. Elenco / Participaciones: Annemarie Heinrich, Alicia Sanguinetti, Ricardo Sanguinetti, Dennis Connors, Graciela Borges, Mirtha Legrand. Distribuidora: Nina Cine. Duración: 75 minutos.



por Pablo Kulcar




Annemarie es un documental que nos cuenta la historia profesional y familiar de la fotógrafa argentina Annemerie Heinrich, a partir de la mirada y la investigación de su bisnieta, Mariana Sanguinetti. 

Sus recuerdos la llevan a los salones en los que su bisabuela exponía, a su negocio, donde la propia fotógrafa tenía montado su laboratorio, y a su casa. Allí, un subsuelo alberga un archivo de 130.000 negativos. Esto nos da una idea de lo que esta mujer, que llegó de Alemania cuando era chica, encontró en el arte de la fotografía: un lenguaje que no necesita de palabras.

Al principio, fue solo una profesión, y luego, al interiorizarse en ella, se convirtió en un verdadero talento artístico. 

Hay un desarrollo cronológico de su trabajo y se destaca la etapa en la que se centró en los retratos de actores de la época para todo tipo de revistas y publicaciones. Allí aparecen hermosas fotos de una Evita joven, posando con naturalidad y belleza. También es importante Mirtha Legrand, quien la recuerda en una testimonio telefónico.

Hay recortes de entrevistas televisivas en las que podemos descubrir a la protagonista y conocer algo de su personalidad. Los registros más íntimos son los de sus hijos y parte de la familia. Estos intentan exponer la dimensión de la importancia que adquirió esta mujer fotógrafa en décadas en las que casi todo lo hacían los hombres.



Hay testimonios de Sara Facio, Graciela Borges y Mirtha Legrand, que aportan una mirada humana y sensible de Annemarie.

La película tiene la dinámica de un descubrimiento paulatino de Annemarie. Mariana filma y trabaja desde una verdadera admiración, que funciona como impulso para reunir testimonios e incorporar fotos, recortes de televisión y hasta su propia nostalgia por su bisabuela.

Las fotos son el contexto: a veces, retratos; otras, trabajos surrealistas o tomas más íntimas. Un ojo detrás de una cámara que retrató todo a su alrededor. La película es como un gigantesco rompecabezas que reconstruye su obra. 

Mariana está presente en los reportajes, que se entrelazan en un hilo de relaciones familiares. El documental es ágil y didáctico, pero, sobre todo, constituye un excelente camino hacia el conocimiento de una artista que lo merece. Una radiografía de un legado y el pulso de una artista que siempre vio algo diferente detrás de una lente. 

La película se puede ver todos los viernes a las 20 en el Malba   


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