Teatro | Reseña de A cielo abierto
por Nadia Yannuzzi
Es la noche más fría en muchos años y Ana finalmente llega a su casa después de un largo día enseñando en una escuela lejana. Pero el pasado se mete en su departamento, como suele hacerlo: sin ser invitado. Primero aparece Lucas, muy ansioso, después de haber dejado la casa de su padre. Ana lo recibe con bastante poca paciencia: ella cerró esa historia hace mucho tiempo. Un rato después llega Luis, el padre de Lucas,con quien Ana tuvo una relación cuando era muy joven. Ella estuvo profundamente involucrada en la vida cotidiana de esa familia hasta que la esposa descubrió el vínculo y Ana decidió alejarse. Esa partida abrupta es algo que padre e hijo todavía le reclaman.
A partir de ese encuentro, A cielo abierto construye una conversación sobre las decisiones que tomamos y las renuncias que necesariamente las acompañan. Luis no comprende por qué Ana eligió una vida de sacrificios cuando tenía todo el lujo a su alcance. Ana, en cambio, ya no quiere justificar la dificultad de Luis para aceptar que no todo puede medirse en términos de éxito o dinero. Entre reproches, ironías y algunas risas, como sucede siempre con viejos conocidos, aparece una pregunta que atraviesa toda la obra: ¿qué sucede cuando amar a alguien no alcanza para construir una vida juntos?
La puesta trabaja especialmente bien la sensación de apertura que plantea en su título: esa sensación de estar desemparado o expuesto. Todo transcurre en el monoambiente de Ana, durante una sola noche, y la escenografía es imponente, con una escalera de inspiración brutalista incluida. El frío del exterior encuentra así su correlato dentro de la casa. Los personajes están físicamente muy cerca, pero emocionalmente permanecen a una distancia que ninguna conversación consigue reducir. La dirección aprovecha esa tensión y evita que el encierro se vuelva estático. La noche avanza y, con ella, también se refuerzan las posiciones de los personajes. Lo que al principio parece una visita inesperada termina revelando emociones mucho más profundas y nadie se lleva lo que fue a buscar.
Elenco: Luis Bermejo, Paula Reca y Felipe Saade
Autor: David Hare
Traducción y adaptación: Paula Reca, Eliseo Barrionuevo
Supervisión: Javier Daulte
Dirección: Mey Scápola
Diseño de escenografía Gonzalo Córdoba Estévez
Diseño de vestuario Mariana Seropian
Diseño de iluminación Matías Sendón
Música original y diseño sonoro Diego Vainer
Colaboración artística Juan Branca
Asistencia de dirección Nacho Ciatti
Asistencia de escenografía Guadalupe Borrajo
Asistencia de iluminación Sergio Gillo
Desde el 18 de septiembre hasta el 15 de noviembre
Funciones: jueves a domingos, 20 horas
Teatro Regio, Av. Córdoba 6056
Duración: 75 minutos.


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