Reseña | Cine | María Callas, en sus propias palabras
“María Callas: en sus propias palabras”, es un retrato íntimo de la cantante de ópera. Con imágenes de archivo inéditos y cartas privadas leídas en voz alta -por supuesto que con sensualidad y calidez- por la actriz francesa Fanny Ardant.
Una entrevista para la televisión de los años 50 es el hilo conductor donde las preguntas son incisivas, y donde ella las acepta relajada para expresar con franqueza su forma de pensar. Uno de los puntos de partida es aclarar -para quien no tenga clara su biografía- que es nacida en Manhattan; aunque le gusta mucho la idiosincrasia francesa.
Este documental es el primer largometraje del fotógrafo Tom Volf, quien durante cuatro años recolectó material inédito: filmaciones en Súper-8, videos en distintos formatos, fotos y cartas escritas por ella.
Una entrevista a su maestra expone los rasgos de una alumna ideal, y da cuenta del por qué, de los resultados de su carrera, tan exitosa como sacrificada. Luego se la verá en aeropuertos recibida con honores; pero también en situaciones acuciantes cuando su salud le juega una mala pasada, con un público que no está dispuesto a las disculpas.
Maravillosas son las escasas imágenes donde oficia de presentadora de un show circense -ese espectáculo tan arraigado en el pueblo francés- mostrándose divertida y sofisticada a la vez. Cuando se la ve en el back-stage de la filmación de Medea, a cargo de su amigo Pier Paolo Pasolini, puede entreverse su compromiso, aunque pueda pensarse que es ajena al proyecto.
En el metraje se hace esperar la aparición de su gran amor -Aristóteles Onassis- tan alineado con la letra de “La habanera” de la ópera Carmen, que se puede oír, interpretada por María Anna Cecilia Sofía Kalogeropoulos: su verdadero nombre.
Ideal para ser perseguida por la prensa del corazón; la suya fue una historia de amor pasional aderezada con todos los ingredientes de una novela: celos, infidelidades, dinero y destrato.
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