Teatro | Reseña de Eye y Yo
por Nadia Yannuzzi
El duelo es así de caprichoso: de golpe nos ponemos a llorar porque no recordamos algo de la persona que perdimos. ¿Cómo puede ser que no nos acordemos de algo que vimos u oímos mil veces, algo que estuvo ahí todos los días? A veces, ese detalle mínimo se vuelve una obsesión y, en el intento de recuperarlo, aparece una historia que se transforma en una hermosa obra, como es este caso.
Julieta no recuerda el número que le tatuaron en el brazo, en Auschwitz, a su abuela polaca, Eye. Quiere recuperarlo porque también quiere tatuárselo. La idea puede resultar extraña: llevar en el propio cuerpo el número que los nazis le asignaron a su abuela. Pero Julieta lo piensa como un gesto de resignificación. Imagina, además, que cada vez que alguien le pregunte por su tatuaje podrá contar la historia de Eye. A través de un posteo en X se pone en contacto con Denis Smith, con la intención de que la ayude a llevar esa historia al escenario.
Smith funciona como una suerte de guía dentro de la obra y explica las situaciones y decisiones que construyen la puesta. Julieta aporta la dimensión personal, mientras que Laura Oliva interpreta a Eye y a su mejor amiga, Eugenia. En el centro del escenario hay una estrella de David construida con hormas de zapatos. Los tres personajes se mantienen dentro de sus límites: giran, se desplazan, bailan rikudim y vuelven una y otra vez sobre los mismos recuerdos. La escenografía se convierte así en un espacio de memoria, pero también en un territorio del que resulta difícil salir.
Uno de los mayores aciertos de la obra está en la manera de abordar la historia de Eye sin reducirla exclusivamente a su experiencia en Auschwitz. El pasado aparece atravesado por el vínculo con su nieta, por el humor y por escenas de la vida cotidiana. También asoma una Buenos Aires judía que se desplegaba por Corrientes entre Once y Villa Crespo.
Estrenada originalmente en 2018, Eye y yo recorrió distintos escenarios y este año se convirtió también en novela. Es la segunda obra de Smith que llega al formato libro, después de Mi vida anterior, basada en la novela Desaparecida dos veces de Teresa Donato. Laura Oliva, soberbia en este rol, recibió en 2018 el Premio Trinidad Guevara por su interpretación.
Más que reconstruir una tragedia, Eye y yo propone pensar qué hacemos con las historias que heredamos. Quizás la respuesta esté en ese impulso de Julieta por recordar un número: no se trata tanto de las lecciones que podemos aprender de ese pasado, sino de un esfuerzo para impedir que desaparezca.

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