Reseña | Teatro | El ángulo muerto


 Por Mercedes León

Por aquí tenemos una obra que de entrada nos ofrece una propuesta diferente. Esta pieza como una puesta audiovisual en vivo, proyectada sobre un cubo blanco en el centro de la sala. Sobre el mismo podemos ver un cuerpo que puede describirse incómodo, que está siendo explorado sobre sí mismo, y es a la vez móvil y musical. Mientras dichas imágenes de vídeo son proyectadas, el público está invitado a moverse alrededor del cubo, creando de esta manera su propia versión de la historia. Así, en conjunto con las frases que aparecen de repente, se destrozan semióticamente los ideales de una sociedad establecida, binaria y “hegemónica”.


Si bien hasta entonces la pieza podría ser suficiente como para asombrar en cuanto a una tecnología hecha obra de arte, sorpresivamente, y para gusto de quienes prefieran lo tangible, pasado un tiempo la puesta se vuelve un cuerpo vivo, que va dejando atrás la incomodidad para volverse expresivo, lúdico y fantástico. Las canciones cantadas se convierten en una danza salvaje, más no erótica, que se despliega entre la multitud.

 
Sin dudas requiere de valentía y de atrevimiento para ser interpretada, tal cual lo hace Lucía Giannoni. A quien, más allá del coraje, también se la puede observar genuinamente al disfrute de la entrega que conlleva el trabajo, lo cual resulta alucinante y admirable entre las personas en la sala. Por otro lado, los recursos técnicos utilizados para la primera parte mencionada son dignos a destacar, principalmente el dispositivo del cubo, capaz de transformarse. Una vez finalizado el momento de despliegue corporal de la actriz, el público tiene la posibilidad de recorrer el dispositivo, de manipular los objetos y de mimetizarse con la obra. Es una experiencia única. 

Para finalizar, cabe mencionar que, si bien el contenido no es erótico, gran parte de la obra incluye desnudos, por lo que no es considerada apta para todo público. De todos modos, está permitido el ingreso con celulares y la recopilación de fotos/videos. La misma posee una duración de 60 minutos aproximadamente y continúa con funciones durante el mes de febrero a las 20hs en el Teatro Timbre 4 (México 3554)

Interpretación: Lucía Giannoni 
Asistencia coreográfica: Diego Gómez
Asistencia de dirección: Rocío Bernárdez
Coordinación audiovisual: Lucio Saralegui
Asistencia técnica audiovisual: Juana Sallies
Dirección audiovisual: Gonzalo Quintana, Hernán Quintana
Música original y diseño sonoro: Facundo Mauro, Julián Rocha a.k.a Soft Wachin
Diseño de escenografía: Valeria Nesis y Magdalena Picco
Realización escenográfica: equipo del taller de escenografía del CCGSM
Diseño y realización de vestuario: Den Gómez  
Asistencia de realización de vestuario: Luisina Evangelista
Maquillaje: Luisina Evangelista        
Diseño de iluminación: Adrián Grimozzi
Producción: Brenda Margaretic, Iñaki Bartolomeu
Dirección General: Lucía Giannoni

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